Tunkara me suena
El joven jugador de 16 años es una de las joyas de la cantera y está levantando mucha expectación con la gira del Barça

Lo sé. El titular es arriesgado y cogido con pinzas. Incluso provocador, no lo niego. Eso sí, creo que define a la perfección la sensación que quiero transmitir con este artículo, y no es otra que el efecto que provoca un jugador joven cuando sabes que hay que recordar su cara, su nombre y su DNI porque está destinado a ser un jugador importante. ¿Cómo de importante? Eso ya es muy complicado porque depende de otros factores que no son tan controlables, pero la sensación es que Ebrima Tunkara Yataberreh puede ser uno de los futuros cracks del Barça. Y no, no lo digo con la boca pequeña.
Los que llevan tiempo viéndolo en acción en las categorías inferiores no han hecho nada más que refrendar esa sensación de autoridad del que ha visto mucho fútbol y sabe de lo que habla. No es ilusionismo, es la magia de los que llevan el buen fútbol en sus venas a pesar de ser insultantemente jóvenes. Tunkara solo tiene 16 años, es el baby del stage del Barça en Inglaterra, pero su proyección está fuera de toda duda y, para los que no lo conocían, solo han hecho falta dos partes de 45 minutos para ilusionarse.
Sí, esa es la palabra. Ilusión. La misma que despertaba Lamine Yamal a esa edad- no son para nada comparables- o la que empieza a generar el egipcio Hamza como goleador. La ilusión no cuesta dinero, pero compite con él. Porque mientras otros clubes se gastan millonadas pornográficas en fichar a grandes talentos, al culé le gusta pensar que los nuestros están en casa y no cuestan un duro. Por si fuera poco, el de Ebrima Tunkara es un perfil algo diferenciar en nuestra cantera, un jugador que combina calidad técnica con potencia y despliegue física, de esos jugadores que tanto gustan en Can Barça, y que lucen en el campo como auténticos diamantes.
Está claro que el Tunkara todavía está por pulir, no nos volvamos locos ni le pongamos presión extra al chaval. Pero pinta que con un buen cuidado y trabajo en el club, la tarea va a ser mucho más sencilla que con otros jugadores. Además, hay que recordar que el joven jugador conoce bien nuestro club, al que llegó en 2018 cuando solo tenía 8 años. Los mismos que lleva en La Masia donde ha ido quemando a ritmo de récord todas las etapas hasta convertirse en una de las joyas de la generación de 2010.
Tunkara nació en Lamoi, en Gambia. Su padre había emigrado a Catalunya en el 2007, y diez años más tarde llegó el resto de la familia. Sus inicios en el fútbol fueron en el Cerdanyola Mataró- sí, otra vez Mataró en el mapa- hasta que el Barça quedó prendado de su talento y le vistió de azulgrana. En 2021 se trasladó a vivir en La Masia, una señal clara del potencial y la confianza que tiene el club en él, y del estricto seguimiento que le están haciendo para enderezar sus pasos.
Si habéis disfrutado de su talento os habréis dado cuenta de su capacidad innata para conducir el balón, superar rivales y llegar al área, donde sí que habrá que pulir algo su toma de decisiones. Físicamente por la edad que tiene es muy potente, tiene un espectacular cambio de ritmo que le permite romper líneas con facilidad, muy buena llegada desde segunda línea (lo vimos en el gol ante el Europa) y muchísima personalidad. Además, posicionalmente es muy polivalente, puede jugar de interior, de media punta, extremo o adoptar posiciones más retrasadas según esté el partido.
Ebrima Tunkara es internacional con España, ya que a pesar de haber nacido en Gambia tiene la nacionalidad del país, y ya se ha estrenado en tres categorías inferiores de La Roja. Un jugador muy completo, con mucha experiencia a pesar de su corta edad y muy descarado. Así que un perfil así merecía un titular descarado. Porque sí, Ebrima, tu cara nos suena, y más que nos va a sonar. Tiempo y paciencia.

