Gabriel Jesús, más que una tirita
El fichaje del brasileño es una gran oportunidad de mercado condicionada por su estado físico real. Esperemos que haga olvidar a Julián...aunque sea por unos meses

El titular de esta pieza es más un deseo que una convicción. Si hace unos años nos hubieran dicho que el Barça se reforzaría con Gabriel Jesús, probablemente hubiéramos sacado los petardos que todavía nos sobraron de las verbenas de este verano y hubiéramos convertido nuestro balcón en una discoteca ibicenca. Pero no es el caso. Y no lo es por dos cuestiones muy simples: la primera porque hemos estado todos invocando no se qué espíritu ancestral para que liberaran a Julián Álvarez al que ya hemos vestido varias veces con la camiseta del Barça; y segunda porque el futbolista del Arsenal llega a Barcelona con algunas dudas sobre cuál puede ser su rendimiento deportivo después de la grave lesión de rodilla que sufrió en 2025.
Los culés somos así: ahora tenemos la mosca tras la oreja sobre cómo es posible que el campeón inglés quiera desprenderse de Gabriel Jesús a un precio tan bajo si el delantero está tan recuperado como dicen. Y es que sin duda el precio del delantero brasileño es lo que convertiría esta operación en una auténtica gala si al final sale medianamente bien. Pagar por él 10 kilos por dos temporadas es una oportunidad de mercado muy clara, donde el único riesgo que asume el Barça es que al final huela más el banquillo que el césped.
Gabriel Jesús ya está en Barcelona y desde los todos los ámbitos, incluido el propio jugador, nos intentan convencer de que su rodilla está perfecta. Tutelado por Guardiola y Arteta, el delantero brasileño que ya pudo recalar en el Barça hace una década, es ahora una especia de parche de lujo a la no contratación del ariete deseado: Julián Álvarez. El brasileño viene para ser el ‘9’ del Barça en un momento donde brilla otro brasileño como ‘9’ reconvertido, que no es otro que el gran capitán Raphinha. Y, por si fuera poco, desde el club azulgrana insisten en decirnos que no se ha tirado aún la toalla por Julián y que habrá un segundo round en el mercado de invierno. Veremos.
El Gabriel Jesús aterrizado en Manchester del Palmeiras era un joven prometedor que demostró su capacidad goleadora en diferentes etapas donde marcó más de 20 goles por temporada con el City. A sus 29 años ha perdido potencial físico, pero se ha vuelto más maduro, y tiene una innegable técnica y movilidad para generar espacios y buscarse la vida en el área, además de presionar muy bien, algo que ya sabemos que es innegociable con Hansi Flick.
En 2025 llegó la grave lesión, y con ella que perdiera peso en el Arsenal en detrimento de otros jugadores a los que Arteta veía por encima. El Barça ya avisó que estaba cociendo un plan B y la verdad es que Deco se ha quedado una vez más con toda la prensa y se ha sacado de la chistera un nombre que no figuraba en la inacabable lista de jugadores que nos habían dicho que serían los ‘9’ de este Barça. Operación fugaz como lo fueron las de Gordon, Adeyemi o Bisiwu, y Gabriel Jesús para Barcelona para ponerse en manos del recuperador oficial del equipo, un Flick que en eso ya ha dejado claro que es un auténtico maestro.
Si la apuesta de Deco y de la dirección deportiva sale bien habrá que reconocerle su trabajo con todos los honores, ya que es un fichaje que permite guardar fair play por si en el mercado de invierno se quiere abordar de nueva la operación Julián Álvarez, la pieza realmente deseada en Can Barça. Por ahora nos tenemos que poner una tirita para que la herida por no haber traído al argentino no supure, aunque el deseo de todos los culés es que Gabriel Jesús sea algo más que un parche y pueda subir los decibelios de la samba en un Camp Nou que este año parece más ilusionado que nunca. ¡Bienvenido Gabriel Jesús!

