El hate a Salma Paralluelo: se va por la puerta de atrás
Analizamos qué hay detrás de la decepción de gran parte de la afición culé con la marcha de la aragonesa del club azulgrana
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Toca un verano de mucha paciencia para la afición del Barça en general, también para la del equipo femenino que sigue revolviéndose entre la celebración de una temporada perfecta y la marcha de jugadoras como Alexia Putellas o Mapi León. Diría que la salida de estas dos jugadoras está más que entendida y aceptada —sigo pensando que la central merecía un homenaje como el de Alexia—, algo que no pasa con la marcha de Ona Batlle, y especialmente con una Salma Paralluelo que se está llevando la peor parte de la decepción y frustración de unas aficionadas que temen que se intente desmantelar el femenino.
Os avanzo que no tengo esa percepción, y creo que el club anunciará fichajes pronto que volverán a poner un poco de cordura a este verano dramático tras el éxtasis en Oslo. Volviendo a Salma, he detectado 5 argumentos que son los que están condenando su salida. A pesar de su emotivo mensaje en redes sociales la sensación es que la aragonesa se va del Barça… por la puerta de atrás.
Un caso especial
Efectivamente, el caso de Salma no es uno cualquiera, y eso es algo que los aficionados del Barça tienen muy presente. Llegó con 18 años procedente del Villarreal cuando todavía se debatía entre dos universos deportivos: el fútbol y el atletismo. En el club azulgrana se convirtió en futbolista profesional, tutelando su transformación y apostando por su futuro. Y eso implicaba sacar lo mejor de sus cualidades como atleta, especialmente su velocidad, con las necesidades futbolísticas del equipo azulgrana cuya exigencia es máxima. Apostaron por ella cuando era joven y, con 22 años, seguía teniendo mucho futuro por delante en el Barça.
Se filtró su voluntad económica
A Salma le está pesando mucho que se diera a conocer la cantidad que quería cobrar en el Barça, muy cercana a lo que perciben jugadoras como Aitana Bonmatí o Patri Guijarro. Una voluntad que muchos, entre los que me incluyo, consideran desorbitada, y más a tenor de los problemas físicos, y también de mentalidad, que ha tenido en el último año y medio. Salma no está aún a ese nivel, ni al de otras jugadoras de la plantilla, y el aficionado detecta una necesidad económica que mancha su implicación con el Barça.
Paciencia ante su bajón físico y mental
Precisamente paciencia es lo que tuvo el staff, especialmente Pere Romeu, uno de sus grandes valedores, y el club con Salma Paralluelo en un año y medio donde la aragonesa ha estado muy por debajo de sus prestaciones. La pasada temporada estuvo muchos meses sin jugar y, aunque terminó muy cerca de su mejor versión, no parece que sus exigencias económicas vayan de la mano de lo que ha demostrado en el campo. Mejorar su situación, quizás sí, pero sin volverse loco. Salma todavía tenía que demostrar que había vuelto a su mejor versión, y no solo por los partidos realizados ante el Bayern y el Olympique de Lyon en la final de Oslo.
Un final de temporada que no justifica sus pretensiones
Otro de los motivos que hurgan en la herida del culé es que precisamente Salma Paralluelo toma la decisión de irse del Barça cuando más recuperada parecía de su particular túnel negro, algo que muchos aficionados estaban esperando y por lo que nunca la habían dejado de animar. Que ahora que puede ser una de las jugadoras de presente del club y con peso, prefiera vivir una nueva aventura por más cash se ha recibido por parte de muchos como otra bofetada sin manos al apoyo y confianza condicional que siempre ha tenido en el club, y que ahora muchos consideran que no es recíproca por parte de una jugadora que antepone el dinero al escudo. En algunos existe la sensación agria de ver cómo ahora que parece haber encontrado su mejor versión opta por cambiar de aires, mientras que el club se ha "chupado" sus pasajes futbolísticos más oscuros en este último año y medio.
Las marchas de Alexia y Mapi, aún duelen
Por último, la decisión de Salma hay que enmarcarla en un momento donde el club pierde a jugadoras importantes en el Barça de los últimos años, como Alexia Putellas y Mapi León, por lo que la marcha de jugadoras jóvenes que tenían futuro en el club es vista por parte de la afición como una traición económica en el momento en el que el femenino del F.C. Barcelona necesitaba más apoyo emocional de las que estaban y figuraban entre las elegidas para ser el futuro del club. Por si fuera poco, hay cierto roneo de que la jugadora terminará vistiendo de blanco en las futuras temporadas. Algo que es solo una premonición sin base sólida, pero que oscurece aún más una despedida que se intuye caliente y con una frase recurrente en la mayoría de comentarios de personas que se sienten dolidas: cierra la puerta al salir. Seguramente, para no entrar nunca más.

