Abonadas a la resistencia
El equipo de Pere Romeu ha demostrado que es capaz de sobreponerse a cualquier baja y, a pesar de las lesiones, sigue sumando puntos vitales

El Barça femenino ha comenzado la temporada obligado a convivir con una realidad que no siempre aparece en las fotografías de las victorias: las lesiones, las ausencias y la necesidad de reformular constantemente el equipo. Pere Romeu ha tenido que hacer frente a un inicio exigente, con bajas importantes en diferentes líneas, pero el conjunto azulgrana continúa sumando de tres en tres, lidera la Liga F y ya tiene al Atlético de Madrid a seis puntos.
No es un liderato construido desde la comodidad. Es el resultado de un equipo que, pese a las dificultades, continúa encontrando soluciones y demostrando que tiene recursos para mantenerse en lo más alto.
Una defensa condicionada por las lesiones
La retaguardia es, probablemente, la línea que más ha notado los contratiempos. Las recientes lesiones de Irene Paredes y Renee Van Asten han reducido las alternativas en el centro de la defensa y han obligado a Pere Romeu a redistribuir minutos, responsabilidades y posiciones. Paredes representa experiencia, jerarquía y liderazgo, mientras que Van Asten aportaba capacidad física y proyección. Sus ausencias no son menores.
A este escenario se suma también la baja de Clara Serrajordi, una futbolista que ofrece polivalencia y que podía dar aire a una plantilla obligada a competir cada pocos días. Con las defensas tocadas, cada partido exige más concentración y una mayor capacidad de adaptación. El Barça ya no puede confiar únicamente en un once ideal: necesita que todas las jugadoras den un paso adelante.
Más ausencias que ponen a prueba la plantilla
Las dificultades no se limitan a la defensa. Aïcha y Carla Julià se encuentran concentradas con la selección española sub-20, una situación que evidencia el talento que continúa produciendo La Masia, pero que también reduce temporalmente las opciones disponibles para Romeu.
Y, por si fuera poco, Aitana Bonmatí continúa siendo baja. Su ausencia obliga al equipo a buscar otros caminos para gobernar los partidos, asumir el control del centro del campo y acelerar las posesiones en los momentos decisivos. Aitana es una futbolista diferencial, pero el Barça ha convertido su baja en un estímulo para repartir responsabilidades y evitar que todo el peso creativo recaiga en una sola jugadora.
Un líder que no deja escapar puntos
Pese a todas estas circunstancias, el Barça continúa ganando. El equipo de Pere Romeu suma de tres en tres y mantiene una regularidad que, en una competición tan exigente, tiene un valor enorme. No siempre domina con la misma autoridad ni puede desplegar su mejor fútbol durante los noventa minutos, pero sabe competir, interpretar los momentos de los partidos y encontrar la manera de imponerse.
Esta capacidad de resistencia es una de las mejores noticias de este inicio de temporada. El Barça no solo está demostrando que tiene talento: también está demostrando que sabe sobrevivir cuando el contexto no acompaña. Las lesiones han obligado a acelerar procesos, dar protagonismo a jugadoras con menos minutos y asumir riesgos que, en otras circunstancias, quizá no habría sido necesario tomar.
El Atlético, ya a seis puntos
La clasificación refuerza todavía más la dimensión del comienzo azulgrana. El Barça es líder de la Liga F y ya aventaja en seis puntos al Atlético de Madrid, uno de los rivales que debería estar en la lucha por las primeras posiciones. Todavía queda mucha temporada y cualquier lectura definitiva sería precipitada, pero la distancia es significativa porque llega en un momento en el que el Barça está compitiendo con una parte importante de la plantilla condicionada.
El mensaje es claro: el equipo de Pere Romeu todavía no ha podido colocar todas las piezas sobre el tablero y, aun así, continúa marcando el ritmo. Cuando recupere jugadoras, refuerce la defensa y vuelva a disponer de figuras como Aitana, el margen de crecimiento puede ser todavía mayor.
Este Barça femenino no está ganando porque todo le resulte fácil. Está ganando porque, incluso cuando las lesiones, las convocatorias y las bajas amenazan con frenarlo, continúa encontrando respuestas. Y esa es, quizá, la mejor noticia para un equipo que lidera la Liga F mientras espera recuperar toda su fuerza.

