El Barça sigue siendo una MÁQUINA TOTAL
La etapa post-Alexia y Mapi León debía abrir un periodo de incertidumbre, pero el equipo de Pere Romeu ha necesitado muy poco tiempo para volver a despejar todas las dudas. El 7-0 al Real Madrid es la última demostración de que el proyecto sigue teniendo presente, futuro y una cantidad extraordinaria de talento

Llegamos al parón de selecciones y quizá sea un buen momento para detenernos también nosotros y mirar al Barça femenino con un poco de perspectiva. Porque entre el ruido del mercado, las salidas dolorosas y las dudas inevitables que genera cualquier cambio de ciclo, quizá no hayamos valorado suficientemente una evidencia: este Barça sigue siendo una máquina. Una máquina total.
Lo es a pesar de haber perdido este verano a dos futbolistas que parecían casi imposibles de sustituir. Alexia Putellas y Mapi León no eran dos jugadoras más. Eran dos piezas fundamentales del mejor Barça de la historia, dos referentes en el vestuario y dos futbolistas que representaban buena parte de la identidad del equipo. Pérdidas a las que también debemos sumar la de Ona Batlle, una de las mejores laterales del mundo, y la de Salma Paralluelo, ofensiva y polivalente.
Por eso era lógico preguntarse qué pasaría después. No era alarmismo. Era fútbol. Cuando se marcha de golpe tanto talento y tanta personalidad, los interrogantes son inevitables. La respuesta ha tardado muy poco en llegar. Y el 7-0 al Real Madrid es probablemente la fotografía más bestia de esa respuesta.
El Barça post-Alexia y Mapi ya está aquí
Podía pensarse que este Barça necesitaría meses para construir una nueva identidad. Que sufriría durante la transición. Que el Real Madrid aprovecharía el momento para acercarse definitivamente. Incluso que Europa descubriría un Barça algo más vulnerable.
De momento, nada de eso.
Lo más impresionante no es únicamente que el Barça siga ganando. Es cómo está ganando. El equipo mantiene esa sensación de poder someter al rival, de generar ocasiones constantemente y de disponer de tantas futbolistas capaces de decidir un partido que resulta dificilísimo defenderlo. Ha cambiado nombres, ha perdido leyendas, ha introducido juventud y ha tenido que gestionar lesiones importantes. Pero la máquina sigue funcionando. Y aquí hay una persona a la que hay que empezar a reconocerle muchos méritos: Pere Romeu.
La tercera reinvención de Pere Romeu
Esta es ya la tercera temporada de Pere Romeu al frente del equipo y, de una manera u otra, cada curso ha tenido que reinventarlo. No siempre con las mismas piezas. No siempre en las mismas circunstancias. Y esta temporada, probablemente, ante el reto más importante de todos: demostrar que el Barça podía seguir siendo el Barça después de la salida de dos de las futbolistas más importantes de su historia reciente.
Lo está consiguiendo.
Y lo está haciendo sin intentar construir una copia exacta del equipo anterior. Este Barça va encontrando nuevos liderazgos, nuevas sociedades y futbolistas que asumen responsabilidades que hace solo unos meses no tenían. Este es probablemente el gran éxito de Romeu: el Barça no vive del recuerdo de lo que fue. Está construyendo lo que quiere volver a ser.
Sydney Schertenleib ya no es solo futuro
Uno de los mejores ejemplos es Sydney Schertenleib.
Hace tiempo que sabíamos que la suiza tenía algo especial. Lo que está ocurriendo ahora es diferente: ya no hablamos únicamente de una promesa que algún día puede convertirse en una gran futbolista del Barça. Está dando el paso.
Sydney interviene cada vez más, asume cada vez más responsabilidades y parece cada vez más preparada para convertirse en una pieza importante del equipo. Tiene potencia, conducción, llegada, personalidad y una capacidad extraordinaria para romper líneas.
Y el golazo del 7-0 contra el Madrid es otra declaración de intenciones. El futuro está llegando antes de lo que pensábamos.
Van Asten, un fichaje extraordinario
Y si hablamos de futuro, también tenemos que hablar de Renee van Asten.
El Barça ha encontrado una central con unas condiciones magníficas para crecer dentro de este modelo. Joven, potente, rápida, valiente con el balón y con capacidad para defender muchos metros a su espalda. Su llegada adquiere todavía más valor precisamente después de la salida de Mapi León.
Pretender encontrar otra Mapi sería absurdo. Mapi es Mapi. Pero el Barça necesitaba empezar a construir una nueva defensa y Van Asten tiene las condiciones para convertirse en una futbolista importantísima durante muchos años.
Y todavía falta una pieza. Laia Aleixandri.
Cuando Laia esté plenamente recuperada, Pere Romeu dispondrá de otra alternativa de enorme nivel para completar una defensa que, sobre el papel, podía ser uno de los grandes interrogantes de la temporada.
Y detrás sigue habiendo una mina
Pero probablemente la mejor noticia para entender la solidez del proyecto no sea ningún fichaje.
Es La Masia. Porque detrás del primer equipo sigue apareciendo talento. Mucho talento.
Rosalía, Carolina Ferrera, Mayssa, Arufe, Noa Jiménez... nombres que hoy todavía pueden sonar lejanos para una parte del gran público, pero que forman parte de una generación que permite entender por qué el Barça puede mirar al futuro con tranquilidad.
No todas llegarán al primer equipo. Sería absurdo asegurarlo. Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que el Barça sigue produciendo futbolistas capaces de entrar en la dinámica del primer equipo, competir por minutos y alimentar un modelo que no depende exclusivamente de acudir al mercado cada verano. Este es uno de los grandes tesoros de este club.
Pina ha decidido convertirse en una estrella
Y después están las que ya están ahí.
Claudia Pina está protagonizando un inicio de temporada espectacular. Su póquer en solo 45 minutos contra el Real Madrid es una barbaridad, pero sobre todo es la confirmación de una evolución. Pina ya no es aquella futbolista de talento exquisito que esperábamos que apareciera. Pina aparece. Y decide.
A su lado, Patri Guijarro sigue siendo una de esas jugadoras que explican por qué funciona todo lo que sucede a su alrededor. Quizá no necesite cuatro goles para que hablemos de ella, pero continúa siendo una futbolista estructural, una pieza que da sentido al juego del Barça.
Ewa Pajor sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: goles. Y ya se ha convertido en una auténtica especialista contra el Real Madrid.
Y Caroline Graham Hansen continúa recordándonos que, cuando está bien físicamente, hay pocas futbolistas en el mundo capaces de generar tanto desequilibrio.
Este es el gran problema para los rivales. Puedes intentar controlar a Pina. Pero aparece Graham. Puedes vigilar a Graham. Pero Pajor te castiga dentro del área. Puedes cerrar a Pajor y entonces Sydney aparece desde atrás.
Hay demasiadas amenazas.
Y todavía falta Aitana
Y llegamos probablemente al detalle más esperanzador de todos. Este Barça todavía no está completo.
Aitana Bonmatí va entrando progresivamente, acumulando minutos y recuperando sensaciones. Nadie debería exigirle que vuelva inmediatamente a ser la mejor versión de Aitana. El proceso necesita tiempo.
Pero solo pensar que a esta máquina todavía le falta incorporar plenamente a una futbolista de su dimensión permite entender el margen de crecimiento que sigue teniendo el equipo. Y ocurre lo mismo con Laia Aleixandri.
Por eso este parón llega en un momento ideal para hacer balance.
El proyecto sigue muy vivo
El fútbol cambia demasiado rápido como para hacer proclamas definitivas en octubre. Llegarán malos partidos, lesiones, derrotas y momentos en los que volverán las dudas. Y Europa será, como siempre, el examen definitivo.
Pero las primeras respuestas son extraordinariamente positivas. El Barça ha perdido a Alexia. Ha perdido a Mapi. Está recuperando a Aitana. Todavía espera a Laia. Ha introducido futbolistas jóvenes. Ha renovado piezas. Ha reconstruido liderazgos.
Y sigue goleando.
Sigue dominando.
Sigue generando talento.
Sigue teniendo un banquillo con recursos.
Y sigue disponiendo de un filial que permite pensar no solo en esta temporada, sino también en las siguientes. Quizá esa sea la mejor noticia de todas. Durante el verano nos preguntábamos cómo sería el Barça después de Alexia y Mapi.
Hemos necesitado apenas unas semanas para empezar a tener la respuesta. El Barça post-Alexia y Mapi no quiere vivir del pasado. Quiere construir otra era.
Y después de un 0-6 en Roma y de un 7-0 al Real Madrid, se marcha al parón dejando una sensación difícil de ignorar:
la máquina sigue funcionando. Y todavía le quedan piezas por incorporar.

